Me llama Diana Coronado. Dice que se encontró mi novela: "El tiempo suspendido", en la mesa del comedor de una amiga suya. ¡Menuda sorpresa! Eso es lo que me gusta de la literatura, su naturaleza viajera, que no respete fronteras.
Termino novela "El hijo", le cambio el nombre: "Después de la lluvia".
Empiezo novela: "La cicatriz", otra novela breve, supongo. Uno nunca sabe...
Compré un texto de Robert Walser en el Fondo de Cultura Económica. Encontré "Esa visible oscuridad", de Styron, en la librería de Max, pero no tuve dinero para comprarla. La compraré más tarde.
El día termina de manera terrible. A. me dijo algo que me destrozó. Tendré que sufrir en silencio, pues no la quiero perder. Yo pensaba que lo nuestro había sugrido en el mismo momento y de la misma manera... Pero ahora veo que no fue así. Mi corazón se duele. Pero tendré que ser fuerte.
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